Las colinas (bosques) Langhe, ricas en vino y excelencias culinarias, ofrecen un panorama gastronómico a todos los que las visitan. De nuestra región hay unos sabores difíciles de olvidar.
De Barolo el vino para quesos especiales, abundantes cantidades de avellanas. Siempre hay algo para deleitarnos. La delicadeza más preciada de todas es el “Magnate Pico”, una rara trufa blanca que solo se encuentra en otoño.
Como una antigua tradición de “trifulau”, la búsqueda de trufas en ésta área es, sin ninguna duda, un momento mágico y memorable.
En la profundidad de la niebla en una noche de Noviembre, llega el momento altamente anticipado: Los perros están inquietos, su respirar es cada vez más fuerte …He de reconocer bien este comportamiento y saber como interpretar incluso las pequeñas variaciones en su carácter.
Seguramente hay alguna cosa diferente.
Los perros sienten las trufas y lo comunican mediante nerviosismo aspirando el aire de la silenciosa noche mientras analizan el suelo para encontrar el punto preciso donde está enterrado el precioso tesoro.
Los perros trotan delante cada vez más rápidos alrededor de un punto específico. Una última olida y entonces clavan su cabeza en el lugar. Con vigor inhalan la esencia de la tierra para confirmar sus sospechas. Es el lugar correcto y sus premoniciones no tienen error. Los perros empiezan a cavar sin parar, desparramando suciedad y polvo….Y alli, a la luz de la luna, el perro exitoso saborea el aroma de la noche!!!






